13 agosto 2021
Ahora que ya has reservado tu safari soñado en Tanzania o tu escapada en las playas de Zanzíbar, aún queda un trámite importante antes del viaje: solicitar la visa. No te preocupes, es un proceso sencillo y aquí te contamos cómo hacerlo.

Dos vías para obtenerla, ambas igual de válidas
Hay dos maneras de obtener la visa para viajar a Tanzania: solicitarla por internet antes del viaje (eVisa) o tramitarla en el aeropuerto al llegar. En la práctica, lo único que cambia es cuándo la gestionas. Con la eVisa, viajarás con el permiso ya concedido; si lo haces a la llegada, tendrás que gestionarlo en el aeropuerto. Suele haber colas distintas para quienes ya tienen eVisa y para quienes deben solicitarla a la llegada, así que en ambos casos toca esperar y tener paciencia.
Una de nuestras asesoras de viaje, que vuela a menudo entre Alemania y Tanzania, ha utilizado ambas opciones. Según su experiencia, no hay una alternativa mejor que la otra. La eVisa es más cómoda y te permite viajar con todo resuelto de antemano (pueden tardar de 3 a 10 días laborables en aprobarla). La visa a la llegada requiere menos trámites antes de volar, aunque eso implica ocuparse de todo después del vuelo. En definitiva, la elección depende de tu forma de viajar: si prefieres llevarlo todo listo antes de salir o resolverlo una vez estés allí.
¿Por qué recomendamos solicitar tu visa en línea?
Solemos recomendar hacer el trámite por internet, ya que te permite viajar con más tranquilidad. Llegarás a Tanzania con la visa aprobada, lista para presentarla en el aeropuerto, sellar el pasaporte y empezar el viaje. Si viajas en familia o en grupo, esta opción es, sin duda, la más práctica.
Además, ten en cuenta que si viajas con menores acompañados por un solo progenitor o tutor legal, deberás presentar una autorización en inglés firmada por el otro progenitor o tutor legal. Es un detalle importante que conviene saber de antemano y no descubrirlo al llegar al aeropuerto en Tanzania.
Si reservas con Tanzania Specialist, no tendrás que enfrentarte a todos estos trámites por tu cuenta. Te enviaremos una guía completa sobre la eVisa, con instrucciones claras para guiarte paso a paso.
Aspectos clave a tener en cuenta
- Comienza el proceso entre tres y cuatro semanas antes de tu viaje para contar con un margen de acción suficiente ante cualquier incidencia.
- La visa cuesta 50 USD/EUR, tanto si la solicitas por internet como si la solicitas a tu llegada al aeropuerto. Se puede pagar con tarjeta de crédito o en efectivo; sin embargo, si pagas con tarjeta, el cobro puede tardar un poco más. La visa te permite una estancia máxima de 90 días y una sola entrada al país.
- Los ciudadanos estadounidenses deben tramitar una visa de entrada múltiple, cuyo precio es de 100 USD, debido a un acuerdo bilateral entre ambos países. Esta visa tiene una validez de un año y cada estancia no puede superar los 90 días.
- Es importante presentar la solicitud únicamente en la web oficial del Gobierno de Tanzania. Existen muchas otras páginas web que estafan o cobran comisiones muy elevadas por gestionar un proceso que puedes hacer tú mismo fácilmente.
- El pasaporte debe tener una validez mínima de seis meses a partir de la fecha de entrada a Tanzania.
- Si viajas a Tanzania continental, a Zanzíbar, o si combinas ambos destinos, solo necesitas una visa.
- En caso de que viajes con niños acompañados únicamente de uno de sus progenitores o tutores legales, deberás aportar una autorización escrita en inglés, firmada por el otro progenitor o tutor legal.

Cómo afrontar el proceso de solicitud
Lo primero que debes tener en cuenta antes de comenzar la solicitud de visa para Tanzania es que hay que tener paciencia. La plataforma no siempre funciona a la velocidad a la que estás acostumbrado/a; a veces presenta errores puntuales, algún documento no termina de subirse o el pago no se completa al primer intento.
En esos casos, lo mejor es tomárselo con calma y volver a intentarlo un poco más tarde o cambiar de navegador (Mozilla Firefox y Google Chrome son los que mejor funcionan). A uno de nuestros clientes, por ejemplo, le tocó subir la documentación tres veces porque la sesión caducaba, pero al final pudo completarlo sin problema.
Tú eliges
Tanto la eVisa como la visa a la llegada son opciones válidas. La solicitud en línea requiere algo más de tiempo y suele pedir más información, pero te permite viajar con el trámite ya resuelto. Para muchas personas, eso compensa con creces. La visa a la llegada, en cambio, es más sencilla, ya que normalmente basta con llevar el pasaporte y, en algunos casos, el billete de vuelta. Puede ser una buena opción para quienes prefieren evitar formularios en línea o no tienen tarjeta de crédito. Elijas la opción que elijas, revisa bien todos los requisitos, en especial la validez del pasaporte y la documentación adicional si viajas con menores.
Con la visa ya resulta, solo queda disfrutar de la aventura.